septiembre 03, 2007

Esa mirada... tan penetrate como solamente un escorpión como vos la tendría, y esa expresión de dolor, de embriaguéz y de desprecio, de rencor y de ira...
Fuiste como una droga que se metio en mis venas, venenosa...
Aun, todavía necesito que me expliques tu indiferencia repentina, tu temor a vivir la vida conmigo. Y porque despues de tres años,, nunca pudiste decirme sinceramente, te amo, aunque me amaras,